Bourbon, una banda de alta graduación
Fango supuso su carta de presentación discográfica y, desde la primera escucha, generó un gran impacto en cada oyente que se enfrentó a el. Un álbum cargado de rock clásico en el que se intuía el gran bagaje musical que había pasado por los oídos del combo gaditano. A través del clasicismo nos invitaron a recorrer senderos anteriormente transitados por músicos de renombre nacional e internacional. Así pudimos comprobar cómo Leño aparecía aquí y allá, reconocer a Deep Purple en según qué pasajes del disco, guiñar a Pata Negra o asombrarnos con el poso que había dejado The Black Crowes en el sur de España. Basta con pinchar cualquiera de los cortes que componen este fantástico debut para notarlo, pero si de destacar algún tema se trata, la elección pasa por No llegarás, El condenado o Por si vuelves.
Tras contar dos aciertos en sus
dos primeros discos llegaba el momento de la reafirmación definitiva. Para ello,
en 2018, presentaron Fuente Vieja, un compendio de siete canciones que sangraba
Psych/prog por cada uno de sus cortes. Un álbum de una profundidad asombrosa
que no hacía más que confirmar lo que se vislumbraba en las dos entregas
anteriores; la imaginación, la técnica, la sonoridad y el talento de Bourbon para con el rock español es fascinante. Sin
ninguna duda, son una de las mejores bandas del país. Acariciando los vértices entre Asfalto, Leño y
Topo en canciones como El sendero o Hacia el sol, o con briznas de Pink Floyd
en Si veis la luz, corred, su tercer álbum se convirtió en el más aclamado por
crítica y público mientras sedimentaba una carrera que sin prisa, pero sin
pausa, se ha revelado impoluta en cuanto a brillantez compositiva. No en
vano, al bombardeo rítmico de la batería, los riffs grandilocuentes y los solos espectaculares,
se sumaban ahora unos desarrollos incomparables que conformaban otra obra
sobresaliente.
Por último, el pasado año 2024 entregaron el álbum homónimo que, a modo de justicia poética, adorna el nombre
de la banda con letras de oro y diamantes. En Bourbon encontramos un trabajo
con creaciones más sutiles y mayores detalles preciosistas. Quizá se deje entrever
una vertiente más pop que en anteriores entregas, pero sin olvidar que son una
banda de rock, ni su esencia psicodélica-progresiva. Entre las canciones que
dan vida al disco cabe destacar La mujer del pelo blanco, Aguacero o La
espiral.
En definitiva, Bourbon es una
banda donde quedarse a vivir, pues sus cuatro álbumes de estudio
poseen esa característica tan difícil de encontrar, y que sí se percibe en las
grandes obras, la necesidad de regresar a sus surcos una y otra vez cada cierto
tiempo, porque en cada ocasión que lo hacemos volvemos a disfrutar como el
primer día, mientras descubrimos nuevos y delicados pasajes sonoros. Por lo tanto, clavijeros, no rechacéis la invitación, coged una botella y servíos un buen vaso de Bourbon.



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