Ciudad Olvido lo vuelve a hacer. Con "Aráñame" suman cinco singles de adelanto convertidos en cinco aciertos absolutos.
El quinto sencillo de adelanto del que será el nuevo álbum de Ciudad Olvido, Nueve, se ha convertido en la excusa perfecta para sacar a la palestra del clavijero a la banda madrileña. Basándonos en la potencia, dentro del eclecticismo rockero del que hacen gala, bien podríamos definir su sonido como un Hard Rock Urbano que bebe de las fuentes metaleras en la misma medida que del hard rock, o del consabido rock urbano que tanto apreciamos por estos lares.
Los adelantos de presentación de su nuevo álbum los han ido administrando en calculadas dosis cada cierto tiempo y se iniciaron en febrero de este año a través del single Hambre, un tema que según prestemos atención a la parte vocal podríamos catalogar de Metal clásico, o si nos centramos en las guitarras lo situaría cerca del Trash. Sin ninguna duda, un trallazo con el que saciar la sed de sonidos contundentes bien ejecutados. En marzo nos sorprendieron con Un último abril, la colaboración con Kutxi Romero en la que el Metal vuelve a hacer acto de presencia y se combina con la esencia Heavy y la personalidad que el de Berriozar otorga a cada canción. Otro punto para ellos. Ya en mayo fue el turno para No quiero huir, la pista que define a la perfección la personalidad de la banda, cuya fusión de Rock y Metal ofrece un resultado fantástico apoyándose en un riff espectacular que, por momentos, trae a la memoria a los primeros Barricada o, los nunca suficientemente reivindicados, Leize. El alfiler fue su penúltima entrega hasta la fecha y es, sin ninguna duda, el corte más directo de cuantos han desvelado hasta el momento; tanto es así que, concediendo el espacio natural que el Metal ocupa en cada una de sus composiciones, es el Punk el que cobra un protagonismo exacerbado. Arrollador. Por último, a mediados de octubre vio la luz Aráñame, otro blanco en la diana y que sirve para completar el pleno de aciertos. Éste se mueve con soltura entre las líneas maestras del Hard Rock ochentero y cuenta con la colaboración de Pedro Razkin; un éxito absoluto para una canción magnífica que suena como un cañón.
Tras la apabullante muestra de creatividad, calidad y potencia con la que nos han arrollado durante el año, sólo queda esperar ansiosos el momento en que liberen el álbum completo, pues empieza a ser un secreto a voces que - de mantener el nivel mostrado hasta ahora - el segundo larga duración de Ciudad Olvido se convertirá en uno de los mejores discos Hard Rock de cuantos se facturen en el estado.

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