Revisando clásicos. La Guardia - Vámonos
Existen discos debut que marcan para siempre la carrera de las bandas. Incluso los hay que se convierten en hitos inalcanzables para obras venideras. Sin embargo, la perplejidad que supone para los aficionados al rock algunos de ellos sitúan a los músicos en pedestales memorables. Quizás esta podría ser la historia de La Guardia y su excelente primera entrega, Vámonos.
El año 1988 fue el que tuvo el privilegio de convertirse en el momento en que sonaron por primera vez las melodías de El mundo tras el cristal, Mil calles llevan hacia ti o, el guilty pleasure personal de quien suscribe, No habrá más tardes. Vámonos es el álbum que recoge estas tres canciones, joyas incunables del Pop/Rock español ochentero. Pero es algo/bastante más que eso. Es la ópera prima de una banda que trajo hasta nuestras latitudes los acordes Country/Rock y el sonido - suavizado - Tex/Mex; los granadinos La Guardia.
En treinta y cuatro minutos despacha diez canciones con una calidad incontestable. Por sus surcos se entrelazan las guitarras acústicas con las eléctricas, dejándose guiar por un bajo que construye unas líneas sencillas, a la par que efectivas, y unas baterías enérgicas que dotan al álbum de un ambiente Rock&Roll fantástico y que recibe su guinda con la preciosa voz de Manuel España.
Desde que se publicase Vámonos la historia de La Guardia siempre ha girado entorno a sus canciones, pues si bien es cierto que en trabajos posteriores conseguirían un buen puñado de éxitos (Cuando brille el sol, Donde nace el río, La carretera, No sé dónde estoy, Buena suerte señorita), e incluso repercusión mediática, también lo es que sus fantásticos directos - de los que todavía a día de hoy se puede disfrutar - se nutren principalmente de ellas y, sin duda, son los momentos álgidos de cada noche.
Comentarios
Publicar un comentario