Crónica; Rebrote de calidad y sentimiento en Murcia
Hay conciertos que se intuyen emotivos desde el mismo momento en que las entradas se ponen a la venta. Si además cuentan con el respaldo de un disco formidable, el ansia aumenta enteros. La cuadratura del círculo sería que los músicos fuesen creadores de algunas de las canciones que han marcado la historia del Rock en España. Pues bien, esto es lo que presentaron Rebrote la noche del viernes 24 de abril en Murcia.
Dos horas de catarsis colectiva comenzaban a ritmo de Aceleraciones I: de luz, el tema encargado de abrir el álbum debut de Rebrote. Fantástica. Como segunda andanada dispararon con Acto de revolución, la cual sonó espectacular y con una potencia que dejaba cristalinas las intenciones de la banda. Así hasta completar las siete canciones que componen el álbum, pero no seguidas. Entre ellas se intercalaron clásicos de Platero y Tú, Extremoduro e Inconscientes.
Sonaron Me dan miedo las noches, Por fin, A un tipo listo, Hay poco Rocanrol y Voy a acabar borracho de la banda en la que militase Uoho junto a Fito Cabrales, y sigue siendo revelador observar la reacción que aquellas canciones sencillas y festivas producen en el público. Asombroso el estado de forma de la banda y extraordinaria la magia de Uoho. Indescriptible el sonido compacto y potente de la banda, e increíble la garganta de Jaime Moreno.
De la festividad de las canciones de los Platero pasemos a la introspección y técnica de Cuarto movimiento: La realidad y El camino de las utopías, piezas de Extremoduro encargadas de alcanzar los puntos de emotividad más altos de la noche, consiguiendo hacer brotar lágrimas en el público. Un trance vivido mano a mano entre los asistentes y unos músicos que, recordemos, dieron vida a Extremoduro junto al añorado genio de Robe Iniesta. No en vano sobre las tablas del escenario se encontraban, además del Maestro Iñaki Antón, José Ignacio Cantera a la batería y Miguel Colino al bajo. Ellos tres, junto a la espectacular voz de Moreno y la armadura sonora que ofrecen Tejedor a la guitarra y López a los teclados, entregaron un cierre de espectáculo colosal a través de Ama, ama, ama y ensancha el alma.
En definitiva, una noche mágica en la que volver a cantar, bailar, sentir y soñar. Un concierto de los que se quedan grabados en la memoria para siempre. Y un par de horas delante de un genio superlativo de la guitarra que, además, es un tipo encantador; el maestro Iñaki Uoho Antón.
.jpg)



Uoho nos ha regalado más canciones míticas que nadie. Seguro que con Rebrote lo vuelve a hacer.
ResponderEliminar