Entrevista | Daphne



Amigos lectores de El Clavijero, una recomendación ineludible: si todavía no habéis tenido la fortuna de escuchar a Daphne, ¡hacedlo ya!. Un powerdúo que exuda intensidad a raudales y consigue un sonido espectacular "per sé", revelándose increíble al ser conocedor de que en sus composiciones no hay guitarra alguna, ¿quién lo diría? Para hablar de su sonido, su álbum "Tensión" y el crecimiento que están experimentando, contactamos con Marcos y Jesús, únicos componentes de una banda que es, sencillamente, fantástica. 


Hola chicos, ¿qué nos podéis contar acerca de la grabación de “Tensión”?

Marcos: Tensión es un disco que llevábamos mucho tiempo queriendo hacer. Ha sido clave la figura de Damián para dar con el productor adecuado, José Caballero, y grabarlo en Neo Music Box Studio. Teníamos muy claro que queríamos capturar lo que somos en directo: bajo, batería y sintetizadores, sin artificios, siendo lo más fieles posible a nuestra esencia. José entendió perfectamente hacia dónde queríamos ir, y creo que lo consiguió. Grabar un disco siempre tiene algo mágico, porque es el momento en el que todo lo que llevas dentro se convierte en algo real que la gente puede escuchar. Además, todo lo que vivimos allí, en Aranda del Duero, fue una experiencia irrepetible, sobre todo siendo nuestro primer disco de verdad.

Jesús: Para mí fue muy especial grabar allí porque es un estudio por el que han pasado bandas que me flipan como Shinova, Kitai o Arde Bogotá. Además, Aranda del Duero es donde fui a mi primer festival, así que tenía un punto emocional importante. A nivel técnico, la batería sonaba increíble, la acústica del estudio y todo el equipo que tenía José eran una pasada. Y a nivel de producción, creo que se ha conseguido exactamente el sonido que estábamos buscando.

Desde la publicación del single “Zodiac” hasta que el álbum vio la luz pasaron 7 meses. En dicho álbum se recogen las canciones que fuisteis presentando como sencillos, ¿los temas que componen “Tensión” fueron creándose poco a poco o ya existían en junio de 2025?

Marcos: El álbum no se fue construyendo poco a poco con los singles, sino que estaba completamente compuesto desde el principio. Lo grabamos íntegro en noviembre de 2024 en estudio. Decidimos lanzar las canciones poco a poco porque queríamos que cada una tuviera su espacio y su importancia, que ninguna se perdiera por el camino. Para nosotros era clave que todas conectaran entre sí y con el concepto del disco desde el primer momento.

¿Dónde encontrasteis la inspiración para las canciones que componen el álbum?

Jesús: Desde que empezamos, siempre hemos trabajado de la misma forma: a base de jams largas. Nos ponemos a improvisar mezclando riffs y ritmos, grabamos todo y luego rescatamos pequeños fragmentos —a veces de apenas unos segundos— que nos funcionan. A partir de ahí construimos los temas como un puzle. A veces Marcos trae alguna idea de casa, pero la base casi siempre nace de esas sesiones de improvisación.

Marcos: Sí, esa es la base del proceso. Luego, en mi caso, la inspiración viene mucho de lo que estoy viviendo en ese momento: películas, videojuegos, emociones o situaciones personales. Todo eso acaba marcando el tono de los temas, ya sea más oscuro, más agresivo o más emocional. Las letras las desarrolla Ángela Jiménez Torres, que también está detrás de la parte visual del proyecto. Y a partir de ahí, con todo ese universo, es cuando las jams con Jesús terminan de darle forma real a cada canción.

No utilizáis guitarras y, sin embargo, el sonido de vuestra música es tan contundente y espectacular que en ningún momento se echan de menos ¿por qué grabar y tocar sin guitarras? ¿cómo surgió la idea?

Marcos: Yo vengo de la guitarra y, de hecho, con Jesús tocaba en una banda anterior, Neverhood, con una formación clásica. Cuando empezamos este proyecto tras disolverla, intenté mantener ese enfoque, incluso inspirado en cosas como The White Stripes, pero no terminaba de sonar ni tan contundente ni tan personal como buscábamos. Ahí fue cuando descubrí a Royal Blood, y me abrió completamente el camino. Entendí que podía llevar el bajo a otro terreno, usarlo casi como una guitarra, pero con un sonido mucho más grueso, más agresivo y más moderno. Desde entonces me siento mucho más conectado con ese enfoque. Ya no lo veo como "tocar sin guitarra", sino como encontrar una identidad propia. que soy más un bajista que lleva el instrumento al límite que un guitarrista, y eso también ha cambiado completamente nuestra forma de componer.


¿De dónde viene el título del disco?

Jesús: El nombre salió prácticamente en el propio estudio. La banda pegó un acelerón brutal en muy poco tiempo y tuvimos que tomar decisiones importantes constantemente: desde cómo grabar hasta estar en el hotel a las dos de la mañana creando sintetizadores, moviéndonos sin parar y sumando gente al proyecto en prensa y management. Todo eso se convirtió en un periodo de tensión muy real, muy intensa. Y de ahí salió todo.

Marcos: Exacto, no solo define lo que vivimos como banda en ese momento, sino también lo que cuenta el propio disco. Las canciones hablan de tensión en muchos sentidos: familiar, laboral, emocional, incluso desde la ficción, como en “Zodiac”. Al final, todo lo que estábamos viviendo y todo lo que queríamos expresar convergía ahí. Era imposible llamarlo de otra forma.

¿Y el de la banda?

Marcos: El nombre de la banda es algo que decidimos mantener en secreto desde el principio. Es una historia que solo conocemos Jesús y yo, y que nos prometimos no revelar… al menos hasta que el proyecto termine algún día.

Si tuvieseis que explicar a alguien que todavía no haya tenido la fortuna de enfrentarse a vuestro álbum, con tres ejemplos - utilizando otros discos o bandas - el sonido del mismo ¿cómo lo haríais?

Marcos: Es complicado definirlo con solo tres referencias, porque muchas veces se nos etiqueta como stoner y no tiene nada que ver con lo que hacemos. Si tuviera que explicarlo, diría que hay una mezcla entre la contundencia de Back in Black de AC/DC, la esencia más cruda y rock and roll de Exile on Main St. de The Rolling Stones, y la pegada moderna del primer disco de Royal Blood. Creo que ahí está bastante bien resumido nuestro sonido: algo muy directo, muy orgánico, pero con una energía muy actual.

Jesús: Sinceramente, creo que es difícil encajarnos en referencias concretas. Podemos tener influencias de bandas como Black Sabbath o Led Zeppelin, pero lo que hacemos tiene una identidad bastante propia. El hecho de hacerlo en castellano, junto con todas las influencias que vienen del cine y de otros mundos más allá de la música, hace que el sonido sea algo bastante único dentro de España.


“Lazo Rojo”, “Alfileres” y “Zodiac” son mis canciones favoritas del disco. Habladnos sobre ellas.

Marcos: Me alegro mucho de que te hayan gustado, porque además son tres temas que representan bastante bien lo que es el disco. “Zodiac” es, para mí, un rock and roll muy clásico llevado a nuestro terreno con el bajo. De hecho, lo teníamos prácticamente construido antes de entrar al estudio, incluidos los sintetizadores. Nos fascinaba la historia del Asesino del Zodiaco, no desde la admiración, sino desde lo inquietante que resulta todo lo que rodea al caso. Esa actitud casi desafiante la llevamos a un punto muy rock and roll, en la línea de lo que hicieron The Rolling Stones con “Sympathy for the Devil”.  “Lazo Rojo” es uno de mis temas favoritos. Tiene mucha fuerza y nace de una historia de un manga que me impactó bastante sobre un amor imposible. Y “Alfileres” va a un terreno más oscuro: habla de relaciones intensas que te atrapan, casi como un ritual Vodoo, algo de lo que es difícil salir.

Jesús: “Lazo Rojo” es de mis favoritas también. Me flipa cómo Marcos construyó ese pizzicato y la contundencia que tiene el tema. Además, la historia que cuenta, esa idea de hasta dónde puede llegar alguien por amor, incluso el sacrificio, me parece muy potente. Fue también el primer tema en el que empezamos a meter sintetizadores dentro de esta nueva forma de componer. Y “Alfileres” es de los temas más antiguos que teníamos, pero siempre tuvimos claro que tenía que estar en el disco.

¿Qué tal la gira del disco? Es extensa, muy extensa…

Jesús: La gira ha sido una locura total, no nos lo esperábamos para nada. Hemos pasado de no tener conciertos a hacer más de 22, incluso con fechas internacionales además de por toda España. Lo hemos disfrutado muchísimo, pero también ha sido un reto enorme del que hemos aprendido mucho, no solo como músicos, sino también a nivel logístico y de cómo funciona realmente una gira. Me quedo especialmente con la experiencia en Georgia, donde conocimos a los Will Kollac que nos invitaron a tocar allí. Fue increíble descubrir el ambiente underground que tienen. Y también Londres, donde compartimos escenario con bandas de post-punk y post-rock de la escena local. Fue una experiencia brutal y aprendimos muchísimo. Ahora mismo ya tenemos 15 fechas confirmadas para 2026, así que todo apunta a que esto sigue creciendo y que la acogida está siendo muy buena.

Respecto a Georgia, sois la primera banda de habla hispana en tocar en dicho país. Lo hicisteis en 2025 y este año 2026 repetís ¿cómo surgió la oportunidad?¿que tal fue la experiencia?

Jesús: Todo empezó porque Marcos está muy pendiente del Mad Cool Talent y descubrió a los Will Kolak cuando ganaron. Me enseñó su música y nos fliparon desde el primer momento. A partir de ahí, Marcos les escribió simplemente para decirles que nos encantaban, y poco a poco empezó una relación que hoy en día es una amistad con ellos. Fue así como surgió la invitación a tocar en Georgia, y decidimos lanzarnos a la aventura. La experiencia fue increíble. No solo por tocar allí, sino por todo lo que vivimos: nos enseñaron su ciudad, recorrimos otras zonas del país y descubrimos una escena musical brutal, especialmente en estilos como el metal o el grunge. Es un sitio con mucha historia, a veces incluso con un punto decadente, pero al mismo tiempo lleno de gente joven creando cosas: grafiteros, skaters, DJs... Hay una energía muy especial..

Habéis presentado vuestra música en los conciertos de Radio 3 ¿qué tal fue la expeiencia?

Marcos: Fue un sueño hecho realidad. No esperábamos estar en la televisión pública y en un espacio como Radio 3, y menos presentando nuestro disco. Eres muy consciente de que lo que haces ahí se queda para siempre, que pasa a formar parte de la hemeroteca, y eso le da un valor especial. Sentimos que fue un paso muy importante para la banda. Además, el equipo humano nos trató de una forma increíble. A pesar de ser una banda emergente, nos hicieron sentir como un grupo totalmente consolidado, y eso es algo que no vamos a olvidar.

¿Existe alguna anécdota que se pueda contar y que haya sucedido en dichos conciertos?

Marcos: Nos ha pasado absolutamente de todo. Desde pinchar ruedas de la furgoneta hasta dormir en aeropuertos, o vivir situaciones bastante surrealistas, como alguna noche en una discoteca en Georgia que no olvidaremos fácilmente. Pero más allá de las anécdotas, lo importante es que nos lo hemos pasado increíble. Y también nos llevamos una reflexión: fuera de España hay bandas emergentes con un nivel musical y de imagen muy alto. Creo que aquí a veces somos más tímidos - y me incluyo - y viajar nos ha servido también para darnos cuenta de eso y crecer como banda.

¿Cuál es vuestra canción preferida a la hora de tocarla en directo?

Jesús: He pasado por varias como favoritas, desde temas más antiguos como “Reina de Cristal” o “Zodiac”, pero ahora mismo me quedo con “Lilas en tu piel”. En directo es muy bestia, hay muchísima interacción con el público y, además, la toco sin claqueta, lo que la hace todavía más viva. Es de esos momentos en los que todo conecta.

Marcos: “Lazo Rojo” es una de las que más disfruto, pero también “Laika”, porque siento una conexión muy fuerte con el público cuando la tocamos. Y “Arañas”… con esa es especial. Me siento especialmente salvaje tocándola, como si pudiera repetirla mil veces sin cansarme. Es probablemente donde más rabia y energía consigo soltar en directo.


¿Cuáles son vuestras bandas favoritas?

Marcos: Me viene bastante de familia, pero diría The Rolling Stones, AC/DC y Royal Blood como base. Luego tengo una parte más tirando al metal que me encanta, con bandas como Tool o System of a Down. Siempre he estado un poco entre esos dos mundos.

Jesús: También soy muy fan de AC/DC, Artic Monkeys y Queens of the Stone Age. A nivel nacional me gustan mucho Arde Bogotá o Morgan. Y luego también tiro hacia otros estilos como el flamenco, con referentes como Camarón de la Isla. Al final, creo que a los dos nos une mucho el rock y el ritmo, venga de donde venga.

¿Cuál es vuestro disco en directo preferido?

Marcos: He pasado por muchas etapas, pero hay varios que siempre vuelven. Live at Donington de AC/DC, Flashpoint de The Rolling Stones y, por supuesto, Made in Japan de Deep Purple. Son discos que transmiten una energía brutal y que, para mí, definen muy bien lo que significa el directo.

¿Y en estudio?

Marcos: Es una buena pregunta porque voy cambiando mucho, pero últimamente tiro más hacia discos más modernos. Take Me Back to Eden de Sleep Token me parece una auténtica barbaridad, y el tercer disco de Royal Blood tiene un nivel de producción y sonido increíble. Luego, a nivel más clásico, Back in Black de AC/DC es perfecto, aunque personalmente me gusta muchísimo la producción de Stiff Upper LipY de The Rolling Stones, Goats Head Soup tiene un sonido muy especial. Hay un tema, “Doo Doo Doo Doo Doo (Heartbreaker)”, que me obsesiona.

Jesús: También voy por épocas, pero diría AM de Arctic Monkeys, y de nuevo el tercer disco de Royal Blood, que me parece una pasada. Al final vamos cambiando mucho según el momento, pero siempre dentro de ese universo de sonido potente y muy cuidado.

En vuestra música predomina la densidad del sonido con un resultado exquisito y, como decíais antes, sin guitarra ¿qué modelo de bajo utilizas?

Marcos: Eso es, no utilizo guitarra, sino un bajo de cuatro cuerdas de escala corta de Gretsch, que siempre ha tenido un sonido muy característico. Para mí, la clave está más en cómo lo trabajo que en el instrumento en sí. Me gusta mucho combinar overdrives clásicos, que tienen más cuerpo que muchas distorsiones modernas, junto con fuzzes de corte más vintage. Esa mezcla es la que genera ese sonido crujiente, potente y con personalidad, que al final es lo que hace que mucha gente piense que hay guitarras cuando realmente todo sale del bajo.

¿Han quedado canciones en el cajón para un hipotético futuro álbum?

Marcos: Sí, por supuesto. Siempre se quedan cosas en el camino, pero en nuestro caso no se han quedado en un cajón, sino que ya forman parte del siguiente paso. De hecho, ya estamos trabajando en el segundo álbum y lo llevamos aproximadamente a la mitad. Y creo que va a sorprender bastante.

Por último ¿dónde pueden adquirir los lectores de El Clavijero vuestro álbum en formato físico?

Jesús: Pueden escribirnos directamente por Instagram y nosotros mismos se lo enviamos por correo, algo que ya hemos hecho muchas veces. Si son de Madrid, incluso podemos quedar en persona. También pueden conseguirlo en nuestros conciertos, en la mesa de merch. Y, además, está disponible en varias tiendas de vinilo de Madrid como Bajo el Volcán, Escridiscos, Marilians o Delia Records, entre otras.

Chicos, muchas gracias por vuestro tiempo y enhorabuena por el magnífico álbum que habéis publicado.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Bunbury presenta "Creer que se puede creer" y confirma fechas para la nueva gira

Entrevista | Cobardes

Entrevista | La Frontera