Crónica. Celtas Cortos inyectan una dosis de energía en Cuenca


Cuando una banda posee un buen puñado de canciones que están grabadas a fuego en la memoria colectiva, sólo puede ocurrir lo que anoche consiguieron Celtas Cortos en pleno corazón de la ciudad de Cuenca, un éxito rotundo. 


Ante más de 7000 personas que no pudieron más que vibrar y dejarse mecer por las melodías de una banda clásica, dominadora del escenario y, prácticamente, perfecta en la ejecución musical, Celtas Cortos repasaron un cancionero con el que nos han acompañado durante los últimos 40 años. Así, sonaron cañonazos tales como Madera de colleja, Haz turismo y El blues del pescador, éxitos imperecederos de la talla de Tranquilo majete, El emigrante o Retales de una vida, canciones aclamadas del calibre de El ritmo del mar, ¿Qué voy a hacer yo? o No nos podrán parar, e himnos incontestables como 20 de abril, La senda del tiempo y Cuéntame un cuento. Con todo ello, echen cuentas porque sólo fue la mitad del concierto, ya que ofrecieron un show de casi una treintena de temas disparados con una energía que todavía se puede sentir en la capital conquense. 

Sin duda, en estos tiempos convulsos, que existan bandas capaces de hacernos volar durante dos horas es algo que deberíamos agradecer. Y no existe mejor manera de hacerlo que acompañarles en cada uno de sus enérgicos directos

Comentarios

  1. Tienen un directo sensacional. Cada vez que los he visto lo han bordado

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