Entrevista | Gatoperro

La magia que desprende el último trabajo de Gatoperro es algo que muy pocas veces se consigue. Un álbum cargado de ambientes y sonidos americanos, pasados por la cultura ibérica, cuyo resultado no tiene parangón. Para profundizar en el que, sin duda, es uno de los discos del año, y conocer mejor a un músico excepcional, contactamos con el artista para que contestase a nuestras preguntas. Con todos vosotros, Gatoperro. 

Hola David. En un disco como Al Norte del Norte, que es tan dylanesco, tan melancólico y tan inspirador, con el cual es difícil no oler según qué escenarios. ¿Qué porcentaje de la influencia Bob Dylan existe en el álbum? ¿De dónde nace Al Norte del Norte?

Nace de un momento de cambio y restitución a nivel vital y personal, también, geográfico y musical, del sur al norte, de la ciudad a la montaña,... Un disco seguramente de aterrizaje asilvestrado, de intentar tener una convivencia mejor con uno mismo. En cuanto a la influencia porcentual de Bob no tengo cifras exactas, pero teniendo en cuenta que Dylan es más una enciclopedia que un artista individual seguramente mucha. De momento no he recibido ninguna carta de sus abogados.

Además de sentir al genio de Duluth, percibimos estructuras de Coque Malla, profundidades de Revolver y Mikel Erentxun, y ciertos dejes en la manera de entonar de Ariel Rot o Andrés Calamaro. ¿Qué opinas al respecto?

A todos los he escuchado con atención. A Erentxun más que nada con Duncan Dhu, a Carlos Goñi de una manera más desordenada, los argentinos se hicieron predilectos con Los Rodríguez y a Coque con Los ronaldos y sobre todo el principio de su carrera en solitario a partir de La hora de los gigantes, aunque últimamente me he desconectado un poco, creo que por el envenenamiento  de la canción de Ikea.

A parte de las letras, que son magníficas, la música que compone Al Norte del Norte es sensacional. De hecho pasas por diferentes planos con un dominio absoluto y que nos han hecho conectar de inmediato con algunas canciones que ya están dentro de nuestras favoritas de todo tu extenso catálogo. El rock and roll de Las manos del diablo. Fantasma de primavera, que bien podría formar parte del álbum “Delta” de M-Clan. Vulgar y su sensacional atmósfera que nos hace pensar en Van Morrison. Háblanos sobre ellas.

Bueno, a grandes rasgos puedo coincidir con esas hipotéticas influencias. En cualquier caso mi intención no es hacer música de género, sino utilizar los géneros para hacer mi música. Bastardear esos géneros, deformarlos, plegarlos y acomodarlos a lo que quiero contar en cada momento y reproducir lo que suena en mi cabeza.

¿Conoces el disco “Delta” de M-Clan? y de ser así, ¿qué opinión te merece?

Lo escuché en su momento. Me pareció que daba lo que prometía, el sonido Nashville, que para algo lo grabaron allí y en general creo recordar que la parte lírica iba también por ese lado digamos americano. Me parece que fue una especie de regalo que se hicieron a sí mismos, lo cual me parece estupendo. No recuerdo ninguna canción en particular la verdad.

En “Yo soy el negro que escribió la Biblia” rindes homenaje al poeta Oscar Aguado. Además del madrileño, existe otro Oscar Aguado, vasco en este caso, que escribe literatura infantil y es amigo de la familia de El Clavijero. Simplemente como dato curioso quería comentártelo y preguntarte si lo conoces o estabas al tanto de ello.

No, no lo sabía, el único Óscar Aguado que conozco es poeta, bohemio de postín y castellano trasplantado en Madrid. Aunque pensándolo bien, ahora que lo dices, se podría decir y creo que mi Oscar coincidiría conmigo, que escribe para niños, pero para niños viejos, así que podría ser el mismo, quién sabe. De todos modos, más que rendirle homenaje, sería más exacto decir que me sirve de inspiración y me deja que le mangonee una idea o un verso aquí y allá.


Te he escuchado hablar sobre la importancia que tuvo para ti, en su momento, la música de Bruce Springsteen ¿A día de hoy sigues considerándote fan del boss?

Sí, por supuesto. Si Springsteen se hubiera muerto en el 80, en el 85 o en el 90, nadie lo pondría en duda. Es el problema de no morirse joven.

También, recientemente, he sabido que te gustaban Los Secretos y esa melancolía de la que está impregnado su sonido. Háblanos sobre ello.

Soy más de Enrique Urquijo que de Los secretos. Me parece que era un compositor muy puro e inspirado y sobre todo un intérprete que tenía pellizco, que te tocaba hondo, incluso cuando cantaba canciones de otros las hacía suyas, cogían otro vuelo, lo mismo le pasaba a Antonio Vega.

De todo el catálogo que ya atesoras ¿cuáles son tus canciones favoritas para interpretar en directo?

Pues aunque no sea muy original, depende mucho del formato, del día, del lugar y del público. Si creo que la gente que viene al concierto quiere escuchar algunas canciones en particular lo tomo en cuenta, pero también depende de mi estado de ánimo.  Además uno suele tener predilección por tocar lo más reciente, pero después se produce un efecto péndulo y para no aburrirme vuelvo a canciones más antiguas y así constantemente.

En tu música las guitarras siempre han tenido gran peso en cuanto al sonido puro y especial que practicas, ¿cuál es tu modelo de guitarra favorito?

Mi maestro Íñigo Coppel dice que la mejor guitarra es la que tocas todos los días. Hace veintipico años que solo tengo una guitarra eléctrica, una Fender telecaster reissue 52, fabricada al final de los 80 o principios de los 90 y que suena en todos mis discos. En este está particularmente presente. La compré a través de una página que se llamaba Craigslist a un particular de Seattle y mi madre que vivía allí con un novio americano tuvo que ir a buscarla y mandármela por correo. Eran otros tiempos. La estaré eternamente agradecido. Actualmente la combino generalmente con un ampli  Fender Super Champ, que es una ampli de gama media-baja de válvulas, pero que también tiene un emulador digital de diferentes tipos de amplificadores, lo que me da mucha flexibilidad. En este disco la mayor parte de las acústicas las he grabado con una guitarra Tokai Cat eyes japonesa de los 70 y las guitarras slide con una Yamaha de gama baja modificada con una silleta más alta limada para que quede plana y cuerdas de 0,13.

¿Quién te viene a la mente cuando piensas en ese modelo?

Mike Campbell.

Muchas gracias por el tiempo dedicado a la entrevista y, sobre todo, muchas gracias por la música que nos has regalado a lo largo de los años, pues gracias a ella nuestra vida es mucho más feliz.

Muchas gracias a vosotros por atender al legado del Rock en nuestra lengua y a proyectos independientes como éste. 

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